El rock es una de las formas de rebelión más efectivas que tiene la sociedad, Antonio Gramsci podría incluirlo dentro de su concepto de contra hegemonía o simplemente podríamos decir que se trata de un grupo de pendejos enojados con la sociedad en las que le toco vivir y que, a diferencia de la mayoría, salen a quejarse y tratar de cambiar las cosas desde arriba de un escenario. No suele pasar seguido, por lo general la escena artística y sobre todo rockera de Buenos Aires suele olvidarse, paradójicamente, del rock. Es por eso que cuando aparece una banda con ganas de rockerla (pero de rockearla en serio eh, nada de poses ni de vender humo) te volvés loco. Bueno, entonces Utopians te vuelve loco
11-8-2012 El día D para Utopians. Se presenta oficialmente “Trastormados” su tercer disco. La Trastienda esta casi repleta, ya está por arrancar el show, la minita que esta parada adelante mío postea en twitter, yo estoy particularmente ansioso. La primera vez que vi a Barbi saltar por el escenario fue hace más de dos años, tiempos en los cuales los chicos estaban grabando “Freak”. Para ese entonces el público era mucho menor, las canciones eran netamente en ingles y muchos soñábamos con que este tipo de bandas crezcan y rompan el molde de la escena.
Se escucha el riff de “Muertos Vivos”, se corre el telón y a mí se me caen las medias. La minita parada adelante mío saca fotos como loca, yo no puedo dejar de mirar la Gibson SG de Gus Fiocchi (o a esta altura podría ser Gus Utopians. Si, los pibes usan el nombre de la banda como apellido, igual que los Ramones. Buena señal). Pegado al primer tema y sin dejarme ni siquiera aplaudirlos tocan “Trastornados”.
Acá deberíamos hacer una aclaración: A los Utopians les gusta el volumen alto, las guitarras sucias, el bajo violento y la batería completamente furiosa. Así que es muy posible que te vuelen la cabeza y quedes sordo un rato.
Todas y cada una de las canciones del nuevo disco suenan increíblemente bien, los chicos crecieron y tocan cada día mejor.
Se escucha la primera comparación obvia “Barbi parece Patti Smith” pero paremos un poco la moto, esto merece una breve reflexión. En épocas en las que se prefiere un culo a una idea, donde lo importante es la fama y las revistas ya se dedican a publicar casi exclusivamente minitas en bolas, aparece una loca fanatica de Stooges que se caga en la imagen y se planta de igual a igual con cualquier otro cantante argentino sin que le tiemblen las piernas. Eso es una mujer con todas las letras.
En un momento Barbi dice: “hay muchos pibes en el secundario, siempre hay algunos que se creen vivos. Todos esos idiotas van a tener los peores trabajos y ustedes van a ser lo más”
¿Qué era eso de la contra hegemonía de lo que hablamos en el primer párrafo? Ah sí, eso de que los artistas rompen con lo establecido. Barbi sin quererlo (o tal vez queriendo) rompe con el molde.
Volvamos al show…
Estamos cerca de la mitad, suenan “Say Hello”, “Come Baby”, “Make you”, la gente esta exaltada, la minita parada enfrente mío sigue con el telefonito (ya se perdió medio show). A esta altura La guitarra de Gus me tiene fascinado, no solo porque es simplemente hermosa, sino más bien por el sonido que el pibe le saca. Riff, tras riff, tras riff, solos animales y arreglos perfectos. Y lo mejor de todo es que ese sonido es único. Utopians suena como Utopians, así de simple es decirlo, así de difícil es lograrlo. Estos pibes pueden hacer covers de Sumo sin parecer caretas, de hecho hacen “estallando desde el océano” y es uno de los mejores momentos del show. Más tarde tocan “Gimme Shelter” y yo ya no puedo pedir más, todo lo que venga después de eso es gratis.
El show termina oficialmente con el “hit” de la banda: “Alla voy”, pero los músicos no se pueden negar al bis y salen una vez más para terminar una hermosa noche gritando: “salgan de mí, no vuelvan”
Ya está, no se puede pedir nada más. Nos vamos. La minita que estaba parada enfrente mío se da vuelta y me choca, seguía con el telefonito en la mano.

El recital empezo con “nunca es hoy”.