Cuando Joey Burns y John Convertino comenzaron a tocar juntos a mediados de los ‘90, su sonido era crudo y austero, y eso les valió unos cuantos seguidores. Más tarde, ya entrados los 2000, incluyeron vientos y violines y comenzaron a virar hacia el pop, lo que les valió otra cantidad de seguidores diferentes a los anteriores. El último trabajo de estudio, “Carried to dust” (2008) redujo el voltaje pop que habían mostrado en “Garden ruin” (2006), con lo que podríamos decir que se ubica en un punto intermedio de la evolución artística de la banda. Entonces ¿hacia donde irán con su próximo disco?
Se llama “Algiers” y saldrá el 11 de septiembre bajo el sello Anti-Records (Tom Waits, Nick Cave, Kate Bush, entre otros). Fue producido por Craig Schumacher, quien comenzó a trabajar con ellos en 1994 cuando formaron Friends of Dean Martinez, la primera banda alternativa al proyecto en el que estaban en aquel momento: Giant Sand. Schumacher también es de Tucson; allí funciona WaveLab, su estudio, en el que grabaron, entre otros y además de Caléxico, Animal Collective y Iron & Wine.
Pero para grabar este disco no usaron el estudio de Schumacher sino que decidieron trasladarse a Nueva Orleans para grabarlo dentro de una iglesia en las afueras del pueblo que le da nombre al disco. Esto, según los Caléxico, los revitalizó. Allí encontraron una fuente diferente de inspiración, tanto que compusieron la mayoría de los temas dentro de aquella iglesia. Dijo Joey Burns sobre Nueva Orleans: “El lugar es fuerte y enérgico, conmovedor hasta la medula, pero rodeado por un mar de oscuridad”. Quizás éste sea un dato valioso para adivinar el sonido de lo que se viene. Por otro lado, Burns declaró que existe una fuerte influencia de Duke Ellington. Además, dijo que “Sinner in the sea”, una de las nuevas, con su drama de trompeta embellecido, refleja su intención de diseñar una canción que una sus raíces de la costa oeste con la experiencia que vivieron al trabajar con Amparanoia en La Habana.
Más allá de las especulaciones, es seguro que el nuevo trabajo contendrá la fusión del folk de la frontera México-Estados Unidos con ritmos latinos a la que nos tienen acostumbrados, y la que los ha llevado a tocar recientemente junto a bandas como Arcade Fire o Wilco. La discusión es sobre los matices. ¿Será más crudo o más pop?
Un buen indicio para desentrañar este interrogante es el video adelanto del primer corte: “Para”. Un video que intercala imágenes de infancia con el paisaje de los suburbios, evocando al hombre abrumado por los espacios gigantes y desolados que añora los tiempos en que todo era más puro. Inquietante, profundo. Así suena. Promete, y mucho.
